ESTUDIOS SOBRE EL PODER

¿Por qué sí #FueElEstado?

Frente a la tragedia del “Hogar Seguro Vírgen de la Asunción” decimos fuerte y claro #FueElEstado y compartimos las razones que nos llevan a decirlo.

Sí fue el Estado

Por Equipo CEPPAS GT

La muerte de 43 niñas, derivado del incendio ocurrido en el “Hogar Seguro Virgen de la Asunción”, el pasado 8 de marzo de 2017, ha sido una de las tragedias más horrorosas de la historia reciente de Guatemala. Este hecho ha despertado la indignación generalizada, tanto nacional como internacionalmente, y ha provocado sentimientos encontrados en la mayoría de personas que han observado con terror lo sucedido.

EL DRAMA HUMANO
Por una parte, esta tragedia ha conmovido a un importante sector de la población que de otra forma nunca se hubiera fijado en la suerte que corren estas niñas en particular y la niñez guatemalteca en general. El hecho ha cuestionado los fundamentos mismos de la organización social y la propia estructura ética de los y las guatemaltecas y guatemaltecos, planteando interrogantes tales como: ¿por qué suceden estos hechos?, ¿qué estamos haciendo mal como sociedad? y ¿cuál es mi responsabilidad personal al respecto?

Sin embargo, por más que sean sentimientos perfectamente comprensibles la tristeza, la duda, la ira, la impotencia y la culpa, lo cierto es que véanse por donde se vean son insuficientes para saber qué fue lo que sucedió, por qué sucedió y cómo evitar que se repita.

ENTENDAMOS QUÉ ES EL ESTADO
Que las personas se lamenten porque en un semáforo no ayudaron a uno de los miles de niños indigentes del país es importante; que monten en cólera porque no leyeron más que el título de aquélla noticia de hace meses que denunciaba que dichos Centros eran campos de tortura, también; es importante, incluso, que incluyan sistemáticamente en sus oraciones pedir por la paz en Guatemala.

Que las personas se indignen y que escriban en sus redes sociales cuánto pesar les causa este tipo de acontecimientos y que se dirijan a las plazas a protestar por lo sucedido, no solamente es importante, sino que además es necesario, porque sale del ámbito personal y se convierte en un sentimiento colectivo que hace recordar el sentido de pertenecer a la humanidad.

Sin embargo, sigue siendo insuficiente, simple y sencillamente porque este tipo de realidades no se transforman con obras de caridad, con enojos, ni con oraciones. Tampoco es garantía de justicia y de no repetición abarrotar redes sociales y llenar plazas, porque a pesar de ser gestos colectivos carecen de la posibilidad de sostenibilidad en el tiempo y de profundización en los cambios.

Lo anterior lleva a la necesidad de entender que más que un conjunto homogéneo de habitantes las personas forman parte de una comunidad política, esto es de una matriz de relaciones de poder que sitúan a cada persona respecto de las demás dentro de una posición previamente definida según determinadas características: ser hombre o mujer, indígena o mestizo, rico o pobre, niño o adulto, etc.

Estas relaciones de poder se leen o entienden en clave de un proyecto político en cuya construcción no participan todos y todas y que es impuesto para la mayoría, lo sepa o no. Quienes sí participan, moldean el comportamiento y el destino de los demás, mediante la asignación de roles, la distribución de recursos y la definición de instituciones, las cuales serán las condiciones objetivas en donde se desarrollará la vida cotidiana de los habitantes.

El Estado, pues, es eso. Es un conjunto de relaciones sociales que se manifiestan a través de instituciones. Y una de dichas instituciones es la del gobierno, el cual puede definirse como la administración pública del anteriormente dicho proyecto político.

Aunque confuso, no hay que perderse. La distinción y la relación entre las personas, el gobierno y el Estado ya están acá planteadas: las personas no pierden su individualidad, pero a su vez son el presupuesto de ese cúmulo de relaciones jerárquicas de poder que constituyen el Estado, que se manifiesta a través de instituciones y que es administrado principalmente por el gobierno.

POR LO TANTO, FUE EL ESTADO
A través de lo anteriormente expuesto, es posible empezar a manejar la tesis principal de este texto:

Que el responsable fundamental de la tragedia del Hogar de la Virgen de la Asunción es el Estado de Guatemala, porque como comunidad política organizada, configuró todas las condiciones necesarias para que este crimen sucediera.

Esta afirmación, tiene dos acotaciones:

a) Que lo anteriormente dicho no riñe con la calidad ética del comportamiento humano, el cual explica desde la libertad la posibilidad racional de entender cuando un acto es bueno o malo. En este sentido, sí que cabe que cada persona en particular haga un examen de conciencia y determine en qué forma, desde su situación concreta, le ha fallado a la niñez guatemalteca.

b) Que asegurar que #FueElEstado, entendido como desplegado de relaciones de poder, no exculpa la responsabilidad criminal individual de todas y cada una de las personas que por acción y omisión incumplieron con sus responsabilidades de prevención, protección y reacción de frente a los hechos.

Un ejemplo, salvadas las enormes distancias con el caso que nos ocupa, es que nunca, jamás, tendrá igual responsabilidad un indolente campista que provoca un incendio forestal que la que tendría un guardabosques que al ver un incendio huye y no da aviso de lo sucedido. El primero, se representa a sí mismo; el segundo, al Estado. Pero además de él, hay un jefe de guardabosques que contrató a una persona no apta para cumplir con su deber y más aún un ministro que no desarrolló planes de contingencia para paliar este tipo de previsibles emergencias. En este último, en el Ministro, se encarna sobre todo la “majestad” del Estado y en el hecho de que fuera seleccionado como tal y en la política que desarrolle se vislumbra en todo su esplendor la importancia y la concepción que sobre la protección de bosques una comunidad política tiene.

NUEVE ELEMENTOS PARA HABLAR DE LA RESPONSABILIDAD DEL ESTADO
Como ya se dijo, no hace falta que el Presidente de la República, en nombre del Estado haya mandado a provocar el incendio ocurrido el 8 de marzo, para que, independientemente de la serie de responsabilidades penales y administrativas personales que tendrán que deducirse mediante una investigación criminal, se hable de responsabilidad estatal.

Entre otras, por lo menos hay nueve líneas de análisis que fundamentan la responsabilidad del Estado de Guatemala en la tenebrosa serie de hechos trágicos para las niñas fallecidas, las cuales ni empezaron durante el incendio, ni han concluido después.

  • Primero. Fue el Estado quien creó un mega centro de abrigo, en el que concentraron a más de 800 niños, niñas y adolescentes, en vez de mantener un modelo de protección de menor tamaño con mejor atención. Técnicamente, los centros de abrigo aspiran a ser una casa en donde se garanticen los derechos de la niñez y adolescencia

Autoridades implicadas: Secretaría de Bienestar Social —SBS—, dependencia de la Presidencia de la República).

  • Segundo. Fue el Estado quien impuso la medida de institucionalización para cada uno de dichos niños, niñas y adolescentes. Cabe resaltar que entre las medidas que pueden utilizarse para proteger, está es la última que debe tomarse e impone a cada juez que la dictó la obligación de monitorear su ejecución.

Autoridades implicadas: Organismo Judicial —OJ— y Procuraduría General de la Nación PGN.

  • Tercero. Que el cuidado de todos y cada uno de los centros de abrigo corresponde con exclusividad al Estado; en dicha tarea, por lógicas razones, no pueden participar ni los vecinos, ni las ONG que trabajan temas de protección de niñez, ni la cooperación internacional, porque para el efecto se requiere de conocimientos especiales, de un mandato específico y de una responsabilidad indelegable. El Consejo Nacional de Adopciones —CNA—, la SBS, la PGN y el OJ están obligados a vigilar y controlar el estado de los centros; el Mecanismo Nacional de Prevención de Tortura —MNPT— y la Procuraduría de los Derechos Humanos —PDH— deben denunciar y generar acciones concretas para prevenir vulneraciones Autoridades implicadas: SBS, CNA, PGN, OJ, PDH, MNPT.

  • Cuarto. Fue el Estado el que utilizó fuerza y ejerció violencia sobre la niñez y adolescencia, en lugar de protegerla, creando una situación de más vulnerabilidad. Fue la Policía Nacional Civil —PNC— quien estaba tanto adentro como afuera del centro de abrigo al momento en que ocurrieron los hechos.

Autoridades implicadas: SBS y PNC.

  • Quinto. Fue el Estado quien no generó acciones de prevención ante el abierto y público conocimiento de violaciones, malos tratos, violencia y tortura dentro de dichos centros.

Autoridades implicadas: MP, PNC, MNPT, CNA, SBS, OJ.

  • Sexto. Como lo reconoció el Presidente de la República, fue el Estado quien encerró a las niñas en un salón bajo llave, y quien no puede explicar el destino de la llave.

Autoridades implicadas: SBS, PNC, PDH.

  • Séptimo. Fue el Estado quien no atendió de manera rápida la emergencia del fuego; los propios Bomberos Municipales aducen que su ingreso no les fue permitido sino hasta que el fuego se había consumado.

Autoridades implicadas: PNC, SBS.

  • Octavo. Fue el Estado quien no tuvo servicios de salud adecuados en lugares aledaños. Solamente dos hospitales públicos tenían la capacidad de atender a las niñas y ambos se encontraban en municipios distintos al lugar donde ocurrieron los hechos. Incluso, dichos hospitales únicamente podían atender a poca cantidad de personas que presentaran el nivel de daño que estas niñas presentaban.

Autoridades implicadas: Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social —MSPAS—.

  • Noveno. Fue el Estado quien no brindó la información adecuada sobre las víctimas, por lo que ha sido difícil identificar a cada una de ellas. No brindó dicha información tanto negligencia (no tenía listas de las niñas encerradas) como por incapacidad técnica para manejar la situación.

Autoridades implicadas: SBS, PGN, Comunicación Social de la Presidencia.

LO QUE CORRESPONDE HACER
Después de tomar conciencia de la situación dramática que esta situación representa, en el sentido de advertir la incapacidad del Estado para proteger a la niñez cuyo cuidado se le encomienda, y que refleja el poco respeto que se tiene a la vida de las niñas y niños, corresponden cuatro tipo de acciones:

1.- Verdad. El Estado de Guatemala debe rendir un informe completo a las niñas sobrevivientes, a las familias de las niñas fallecidas, a la sociedad en su conjunto y a la comunidad internacional sobre la situación, tanto antes, como durante y después de estos lamentables hechos. Esto implica dar a conocer: a) qué hechos criminales ocurrían en dicho Centro, qué información era de conocimiento de las autoridades, qué acciones emprendieron para erradicarlas; b) qué sucedió la noche anterior al incendio y cómo se originó el fuego, quiénes estaban allí, qué actitud tomó cada entidad responsable, por qué no fue mitigado el fuego, qué acciones inmediatas se emprendieron; y, c) que acciones ha hecho el Estado para salvar a la niñez sobreviviente y para proteger a los testigos.

2.- Justicia. Deducción de responsabilidades individuales y administrativas. El Estado debe dar el nombre de todas las autoridades implicadas en este crimen, hacer cesar en sus cargos a todos los obligados a proteger a esta niñez y someter a investigación penal a todos los presuntos responsables, garantizando que no se oculten o destruyan evidencias y que los posibles responsables no huyan o se encubran entre sí.

3.- Reparación digna. El Estado de Guatemala debe reivindicar el nombre de cada una de las mujeres víctimas de este siniestro, tanto quienes fallecieron como las sobrevivientes, pidiendo perdón públicamente. Debe informar que medidas de reparación digna e integrales adoptará, tanto materiales como simbólicas y debe denunciar campañas estigmatizantes o criminalizadoras en contra de la niñez y de sus familias.

4.- Garantías de no repetición. El Estado de Guatemala debe anunciar la conformación de una comisión técnica que estudie a profundidad la situación de la niñez guatemalteca y del sistema de protección, la cual en el menor tiempo posible y con la mayor calidad debe diseñar las políticas públicas que sean necesarias para que hechos como este no vuelvan a suceder. Estas medidas van desde la dedicación de presupuesto al sistema de protección de niñez y adolescencia hasta el saneamiento de fondo de todo el personal y de las prácticas de quienes en nombre del Estado se relacionan con niños, niñas y adolescentes, garantizando mediante protocolos los mecanismos a seguir en caso de que haya violaciones a sus derechos.

Última modificación: 14 de marzo de 2017 a las 11:32
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Hay 5 comentarios

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  • Image not available

    Por Gladys Hernández

    Gracias por proporcionarnos todos los puntos y las aristas implicadas en este horrendo hecho. Ojalá personas que tienen esta visión y comprensión de la realidad guatemalteca y sobre todo la dignidad y calidad humana que se necesita, llegaran a puestos públicos para desarrollar los cargos con calidad y pertinencia a cada uno.
    Solamente me intriga que en ningún medio, columna ni en este artículo encontré el nombre y la responsabilidad tan grande que tiene en este hecho, el director del establecimiento. No fue sino hasta ayer cuando se anunció la captura de 3 funcionarios que salió a luz ese nombre. Porqué no se le había responsabilizado lo suficiente?

    14 de marzo de 2017 a las 11:34 - (permalink)
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    Por KARINA ARENAS

    Gracias por tan interesante investigación. Es importante conocer el fundamento de lo que se dice y así reafirmar que #FueElEstado.

    14 de marzo de 2017 a las 13:16 - (permalink)
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    Por Rosa Martinez

    Aplaudo lo que en este artículo se plasma y se puede agregar que de igual forma, la irresponsabilidad de cada progenitor tienen el rol más importante dentro de estas tragedias, puesto que no planifican ni tampoco tienen la conciencia de lo que significa traer hijos al mundo. Es una cuestión de cuna que también debe ser puesta en tela de juicio y los principales responsables de todas estas situaciones son los "padres" de familia que en muchos de los casos no tienen la convicción, educación y mucho menos instinto de ser padres y fungir como tal. Sí, ya estando la juventud en manos ajenas, por supuesto se deben deslindar responsabilidades, pero padres, seguiremos trayendo al mundo niños a sufrir y padecer nuestras malas decisiones e irresponsabilidades? hasta cuándo. Quizás hasta el fin de la humanidad. Qué tristeza.

    14 de marzo de 2017 a las 15:08 - (permalink)
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    Por Maximiliano

    Solamente pregunto: ¿Y la responsabilidad de las familias que procrearon a las fallecidas en el pavoroso incendio, dónde queda? Me parece demasiada irresponsabilidad engendrar hijos y luego trasladar la responsabilidad de su crianza y protección a otros. Creo que hace falta mucha educación en Guatemala, especialmente en cuanto a tópicos como planificación familiar y el machismo se refiere. Quien dice algo acerca de esa enorme cantidad de hogares en Guatemala donde todos los "machos" de la familia abusan de las niñas desde su más corta edad? El mismo horror que produce este incendio me produce ver en las noticias a niñas de nueve años convertidas en madres. Por favor no seamos hipócritas y tengamos el valor suficiente para de una vez por todas desenmascarar TODAS las lacras que corroen nuestra sociedad.Y siguiendo la tónica de la muerte del comendador en Fuente Ovejuna, preguntémonos quien es el culpable de este horroroso suceso y tengamos el valor de reconocer que somos todos.

    15 de marzo de 2017 a las 15:50 - (permalink)
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      Por Alejandro Sánchez

      Atribuir a las "familias" la responsabilidad principal es curioso en un país en donde la pobreza creció en el último período de gobierno y donde el 85% de la población vive en pobreza o pobreza extrema.

      Y sí, hasta que el Estado provea una educación primaria y secundaria completa podría uno decir que hay fundamentos para hacer aseveraciones de responsabilidad individual fundada...por ahora el promedio de escolaridad en Guatemala, es...3o. primaria...

      18 de abril de 2017 a las 16:54 - (permalink)